Se diseña una rutina segura que evita riesgos y se adapta a los síntomas o limitaciones de cada persona.
¿Qué vas a mejorar?
Ejercicios de fuerza: Uso de bandas elásticas, mancuernas muy ligeras o el propio peso corporal para prevenir la pérdida de masa muscular y densidad ósea.
Movilidad articular y estiramientos: Movimientos suaves (a veces con bastones o paredes) para recuperar el rango de movimiento, especialmente tras cirugías como la mastectomía.
Ejercicio aeróbico: Caminar a ritmo suave o trotar de forma moderada para mejorar la resistencia y la salud cardiovascular.
Técnicas respiratorias: Respiración diafragmática y profunda para mejorar la relajación y la capacidad pulmonar.